El interés compuesto es uno de los conceptos más importantes —y más temidos— en el mundo de las finanzas personales. Entenderlo puede ser la diferencia entre pagar el doble de lo que pedíste o multiplicar tus ahorros.

¿Qué es exactamente el interés compuesto?

A diferencia del interés simple, que se calcula siempre sobre el capital original, el interés compuesto se calcula sobre el capital más los intereses acumulados. Es decir, los intereses generan más intereses, lo que crea un efecto de "bola de nieve".

Ejemplo concreto: Si pedís un préstamo de $100.000 al 5% mensual durante 12 meses con interés compuesto, al cabo del año deberás $179.586 —casi el doble del capital original.

La fórmula del interés compuesto

La fórmula es: M = C × (1 + i)^n

  • M = monto final a pagar
  • C = capital inicial
  • i = tasa de interés por período
  • n = número de períodos

¿Cuándo trabaja A FAVOR y cuándo EN CONTRA?

En contra tuya: cuando tomás un crédito y no pagás a tiempo. Cada mes que pasa, los intereses se capitalizan y la deuda crece exponencialmente.

A tu favor: cuando ahorrás o invertís. Con plazos fijos, fondos o inversiones, el interés compuesto hace crecer tu dinero de forma acelerada.

Consejo clave

Antes de firmar cualquier crédito, pedí siempre el CFT (Costo Financiero Total). Este número incluye todos los intereses, comisiones y gastos, y te muestra el verdadero costo del préstamo.

Regla del 72: Dividí 72 por la tasa de interés anual y obtenés los años que tarda en duplicarse tu deuda (o tu inversión). Con una tasa del 12% anual, tu deuda se duplica en 6 años.