Mucha gente pide un préstamo en el banco donde tiene la cuenta de sueldo y no compara con nadie más. Después descubren que el vecino pagó la misma cantidad de dinero con una tasa un 30% más baja. Comparar bancos no es complicado, pero hay que saber qué mirar.
La métrica que importa: el CFT
Olvidate por un momento de la TNA que el banco muestra grande en el cartel. Ese número no incluye seguros, gastos de otorgamiento, IVA sobre intereses ni otros cargos. El número que verdaderamente importa es el CFT: Costo Financiero Total.
El BCRA obliga a todos los bancos a publicar el CFT. Es el porcentaje que incluye absolutamente todo lo que vas a pagar por encima del capital. Si el banco A tiene TNA de 85% con CFT de 120%, y el banco B tiene TNA de 90% con CFT de 105%, el banco B te sale más barato.
Dónde comparar sin salir de tu casa
- Simuladores oficiales de cada banco: BNA, Galicia, Santander, BBVA, Macro, Brubank. Usalos todos con el mismo monto y plazo.
- Comparadores independientes: sitios como Comparabien Argentina o la herramienta del BCRA te muestran tasas actualizadas de varios bancos al mismo tiempo.
Factores que van más allá del número
- Velocidad de acreditación: algunos bancos acreditan en el día, otros tardan una semana.
- Flexibilidad para cancelación anticipada: la ley permite cancelar con una penalidad máxima del 1% del saldo restante.
- Atención al cliente: ¿podés resolver problemas por app o siempre tenés que ir a la sucursal?
No aceptes la primera oferta
La primera propuesta que te hace un banco rara vez es la mejor que pueden darte. Llegá con información: "En el banco X me ofrecieron tal CFT, ¿pueden mejorar eso?". En finanzas personales, preguntar vale más que suponer.

