Para sacar un crédito hipotecario en Argentina necesitás, en términos generales, ingresos demostrables y estables, una antigüedad laboral mínima, que la cuota no supere un porcentaje de tu ingreso (suele rondar entre el 25% y el 35%, según la entidad), buen historial crediticio y ahorros propios para cubrir la parte que el banco no financia y los gastos de escritura. Además, la vivienda tiene que ser tasada y aprobada por la entidad. Los requisitos exactos varían según el banco y la línea, así que en esta nota te dejamos un checklist completo para que llegues preparado.

El hipotecario es probablemente el préstamo más importante que vas a tomar en tu vida: es a muchos años, por montos grandes y con la casa como garantía. Por eso los bancos piden bastante documentación y analizan tu situación con lupa. Saber de antemano qué te van a pedir te ahorra tiempo, idas y vueltas, y rechazos evitables.

Requisitos generales del solicitante

Aunque cada entidad tiene sus propias condiciones, estos son los requisitos más habituales:

  • Ser mayor de edad y tener DNI argentino (algunas entidades aceptan extranjeros con residencia permanente).
  • Edad máxima al terminar el crédito: muchas entidades fijan un tope de edad al final del plazo, habitualmente entre 65 y 80 años. Eso puede limitar el plazo si tenés más edad.
  • Ingresos demostrables suficientes para la cuota.
  • Antigüedad laboral mínima (ver más abajo).
  • Historial crediticio limpio: sin deudas en mora ni situación irregular en la Central de Deudores del BCRA.
  • Destino del crédito: muchas líneas están pensadas para vivienda única, familiar y de ocupación permanente.

En muchas líneas se pueden sumar ingresos de cónyuge, conviviente o familiares directos como cotitulares o codeudores, lo que ayuda a calificar para un monto mayor.

Documentación según tu situación laboral

Si trabajás en relación de dependencia

  • DNI.
  • Últimos recibos de sueldo (habitualmente entre 3 y 6).
  • Certificación de servicios o constancia de antigüedad firmada por el empleador, si la piden.
  • Constancia de CUIL.
  • Comprobante de domicilio (un servicio a tu nombre, por ejemplo).
  • Resúmenes de cuenta bancaria, si la entidad lo requiere.

Si sos autónomo o monotributista

  • DNI y constancia de inscripción en ARCA (ex AFIP).
  • Pagos de los últimos períodos de monotributo o autónomos.
  • Declaraciones juradas de Ganancias y Bienes Personales, si corresponde.
  • Certificación de ingresos firmada por contador público y legalizada por el Consejo Profesional.
  • Facturación y movimientos bancarios de los últimos meses.

Los independientes suelen tener que demostrar una trayectoria más larga y un ingreso estable, porque para el banco su ingreso es más difícil de verificar.

Documentación de la propiedad

  • Boleto o reserva de compra, o datos de la operación.
  • Título de propiedad del vendedor (lo gestiona el escribano).
  • Informes de dominio e inhibiciones, planos y datos catastrales, según la jurisdicción.

Relación cuota-ingreso: cuánto te pueden prestar

Es el requisito que más pesa. Los bancos fijan un tope de relación cuota-ingreso: la cuota del hipotecario no puede superar un determinado porcentaje de tus ingresos netos. Ese tope suele estar entre el 25% y el 35%, dependiendo de la entidad y la línea.

Ejemplo ilustrativo: si entre vos y tu pareja tienen un ingreso neto de $2.000.000 y el banco acepta hasta un 25%, la cuota inicial máxima sería de $500.000. El monto del crédito dependerá de la tasa y del plazo con que se calcule esa cuota.

Para tener una idea de cuánto podés afrontar, usá la calculadora de capacidad de endeudamiento. Tené en cuenta que en los créditos UVA la cuota se ajusta por inflación, así que conviene dejar margen. Lo explicamos en detalle en todo lo que tenés que saber del crédito hipotecario UVA.

Antigüedad laboral

Los requisitos de antigüedad varían, pero como referencia general:

  • Relación de dependencia: suele pedirse entre 6 meses y 1 año en el empleo actual, y a veces una antigüedad laboral total mayor.
  • Autónomos y monotributistas: es habitual que pidan entre 1 y 2 años de actividad continua.

Si cambiaste de trabajo hace poco, preguntá si te reconocen la antigüedad en el empleo anterior dentro del mismo rubro.

Porcentaje del valor que se financia y tasación

El banco no te presta el 100% del valor de la vivienda. Financia un porcentaje del menor valor entre el precio de compra y la tasación. Para vivienda única suele estar entre el 50% y el 80%, según la entidad, la línea y el destino.

La tasación la hace un profesional designado por el banco, y su costo suele correr por tu cuenta. Si la tasación da menos que el precio pactado, el banco financia sobre el valor más bajo y la diferencia la tenés que cubrir vos con ahorros.

Gastos iniciales: la plata que tenés que tener ahorrada

Este es el punto que más sorprende a quienes compran por primera vez. Además del anticipo (la parte que no financia el banco), hay gastos que se pagan al momento de la operación. Los principales son:

GastoQué esReferencia
AnticipoParte del precio que no financia el bancoHabitualmente entre 20% y 50% del valor
Escritura y honorarios del escribanoEscritura de compraventa y de hipotecaVaría por jurisdicción y colegio de escribanos
Impuesto de sellosImpuesto provincial sobre la escrituraVaría por provincia; algunas prevén exenciones para vivienda única
Inscripción de la hipotecaRegistro en el Registro de la Propiedad InmuebleTasa fijada por cada jurisdicción
Tasación y gastos de otorgamientoCostos que cobra el banco para analizar y dar el créditoSegún la entidad
Comisión inmobiliariaSi la compra es por inmobiliariaSegún la jurisdicción y el acuerdo

Como los gastos varían mucho, pedí presupuesto al escribano y al banco antes de firmar la reserva. Si todavía estás juntando el ahorro, la calculadora de ahorro objetivo te ayuda a planificar cuánto separar por mes.

Seguros obligatorios

En los créditos hipotecarios es habitual que se exijan:

  • Seguro de vida sobre saldo deudor: si el titular fallece, cubre la deuda pendiente.
  • Seguro de incendio (y a veces otros riesgos) sobre el inmueble, con el banco como beneficiario.

Su costo se suma a la cuota y forma parte del costo financiero total. Por eso, al comparar hipotecarios, mirá el CFT y no solo la tasa.

Errores que hacen rechazar la solicitud

  1. Tener deudas en mora o atrasos recientes. Antes de presentarte, revisá tu situación en la Central de Deudores del BCRA y en los burós de crédito.
  2. Ingresos que no se pueden demostrar. Los ingresos informales no suelen computarse.
  3. Superar la relación cuota-ingreso. Pedir más de lo que tu ingreso permite es la causa de rechazo más común.
  4. Demasiadas deudas vigentes. Préstamos personales o tarjetas muy usadas reducen tu margen. Conviene cancelar o bajar saldos antes.
  5. Documentación incompleta o inconsistente. Datos que no coinciden entre recibos, declaraciones y resúmenes generan demoras o rechazos.
  6. Propiedad con problemas. Inmuebles con deudas, sin planos aprobados o con problemas de título pueden no ser aceptados como garantía.
  7. Cambiar de trabajo en medio del trámite. Puede hacer que no cumplas la antigüedad exigida.

Preguntas frecuentes

¿Puedo sacar un hipotecario si soy monotributista?

Sí, muchas entidades aceptan monotributistas y autónomos. Suelen pedir más antigüedad en la actividad y certificación de ingresos firmada por contador. Consultá las condiciones de cada banco.

¿Puedo sumar el ingreso de mi pareja?

En la mayoría de los casos sí, incorporándola como cotitular o codeudora. Algunas entidades también permiten sumar ingresos de familiares directos.

¿Tengo que ser cliente del banco?

No siempre es obligatorio, pero muchas entidades ofrecen mejores condiciones si cobrás el sueldo en ese banco. Compará el CFT con y sin esa condición.

¿Cuánto tarda la aprobación?

Depende de la entidad y de lo rápido que presentes la documentación. Entre la preaprobación, la tasación y la escritura, el proceso suele llevar varias semanas.

¿Me sirve una preaprobación antes de buscar vivienda?

Sí. Te dice cuánto te prestarían y te permite buscar dentro de un rango realista. Tené en cuenta que está sujeta a la tasación y a mantener tus condiciones.

Conclusión

Sacar un crédito hipotecario requiere ordenar tus papeles, tener ingresos demostrables, respetar la relación cuota-ingreso y, sobre todo, contar con ahorros para el anticipo y los gastos iniciales. Revisá tu historial antes de presentarte, compará el CFT entre entidades y verificá siempre las condiciones vigentes con cada banco. Para conocer otras líneas y alternativas, podés consultar nuestra guía de créditos en Argentina.