El monto de préstamo que podés pedir depende, sobre todo, de la cuota que tu sueldo puede soportar. Los bancos suelen aceptar que la cuota no supere aproximadamente entre el 25% y el 35% de tu ingreso neto mensual, aunque ese porcentaje varía según la entidad y el tipo de crédito. A partir de esa cuota máxima, la tasa y el plazo definen cuánto capital te pueden prestar.

En esta nota te mostramos cómo hacer el cálculo paso a paso, qué ingresos cuentan, cómo pesan las deudas que ya tenés y qué podés hacer para acceder a un monto mayor sin comprometer tu economía.

La relación cuota-ingreso: el número que miran los bancos

La relación cuota-ingreso es el porcentaje de tu sueldo que se va en pagar cuotas de préstamos. Si cobrás $800.000 netos y pagás una cuota de $200.000, tu relación cuota-ingreso es del 25%.

Los bancos ponen un tope a ese porcentaje para asegurarse de que te quede dinero para vivir y de que puedas pagar aunque surja un imprevisto. El límite exacto depende de:

  • La entidad: cada banco tiene su propia política de riesgo.
  • El tipo de crédito: en los hipotecarios, por ejemplo, las entidades suelen fijar sus propios topes y pueden mirar el ingreso del grupo familiar.
  • Tu perfil: antigüedad laboral, historial crediticio y si cobrás el sueldo en esa misma entidad.

Además, algunas entidades miran la relación entre tu deuda total y tu ingreso, no solo la cuota nueva. Por eso las deudas que ya tenés importan tanto.

Cómo calcular cuánto préstamo podés pedir

El cálculo tiene tres pasos simples.

Paso 1: calculá tu cuota máxima

Multiplicá tu ingreso neto mensual por el porcentaje que acepta la entidad. Si no lo sabés, usá un 30% como referencia prudente.

Ejemplo ilustrativo: si cobrás $700.000 netos, tu cuota máxima al 30% sería $210.000.

Paso 2: restá las cuotas que ya pagás

Si ya tenés otro préstamo, un plan en cuotas o pagos fijos de tarjeta, restalos. Siguiendo el ejemplo, si ya pagás $80.000 por mes de otro crédito, te quedarían $130.000 disponibles para la cuota nueva.

Paso 3: convertí la cuota en capital

Con la cuota disponible, la tasa y el plazo se calcula el capital que podés recibir. En el sistema francés, que es el más usado en préstamos personales, cuanto más largo el plazo, mayor el capital para la misma cuota, pero también más intereses totales. Podés hacerlo en segundos con nuestra calculadora de capacidad de endeudamiento, y después comprobar la cuota exacta con la calculadora de cuota de préstamo.

Tabla de ejemplo según el sueldo

Ejemplo ilustrativo: supongamos una TNA del 60% (tasa mensual del 5%), un plazo de 24 cuotas mensuales en sistema francés, una cuota máxima del 30% del ingreso neto y ninguna otra deuda. Los montos son aproximados y no incluyen gastos, seguros ni impuestos. No son tasas reales del mercado: sirven solo para entender la lógica.

Ingreso neto mensualCuota máxima (30%)Capital aproximado a 24 cuotas
$400.000$120.000$1.656.000
$700.000$210.000$2.898.000
$1.000.000$300.000$4.140.000
$1.500.000$450.000$6.209.000

Fijate que si la tasa fuera más alta, el capital para la misma cuota sería menor. Y si extendés el plazo, el capital sube, pero terminás pagando mucho más en intereses. Por eso los números reales solo los vas a tener con la oferta concreta de cada entidad.

Qué ingresos cuentan para el banco

No todo lo que cobrás pesa igual a la hora de evaluar un préstamo. En general:

  • Sueldo en relación de dependencia: se toma el neto que figura en el recibo, es decir, después de descuentos. Es el ingreso que más fácil se acredita.
  • Jubilaciones y pensiones: también se consideran ingreso fijo y comprobable.
  • Monotributistas y autónomos: se suele usar la categoría, las declaraciones juradas o los movimientos bancarios. Muchas veces se toma un promedio de varios meses o se aplica un criterio más conservador.
  • Aguinaldo, horas extra o bonos: algunas entidades no los tienen en cuenta o los consideran solo en parte, porque no son fijos todos los meses.
  • Ingresos informales: en general no se pueden acreditar, así que no suman para el cálculo.

Si pedís el crédito junto con otra persona (por ejemplo, tu pareja como codeudora), algunas entidades suman ambos ingresos, lo que puede aumentar el monto aprobado.

Cómo influyen las deudas que ya tenés

Las deudas existentes reducen tu margen de dos formas:

  1. Ocupan parte de la cuota máxima. Como viste en el ejemplo, cada peso que ya destinás a otra cuota es un peso menos para la nueva.
  2. Afectan tu calificación. Si tenés atrasos, aparecen en los registros de deudores y el banco puede rechazarte o darte peores condiciones, aunque tu sueldo alcance.

El saldo de la tarjeta de crédito también cuenta. Aunque pagues el total todos los meses, algunas entidades consideran una parte del límite o del saldo como compromiso. Si financiás el resumen, esa deuda pesa todavía más. Antes de pedir un préstamo, es buena idea revisar tu situación en la Central de Deudores del BCRA para saber cómo te ven las entidades.

Que te lo aprueben no significa que te convenga

El tope del banco es un máximo, no una recomendación. Para saber cuánto podés pagar sin ajustarte demasiado, hacé tu propio número:

  • Anotá todos tus gastos fijos: alquiler, servicios, comida, transporte, escuela.
  • Sumá un margen para imprevistos.
  • Lo que quede libre es tu capacidad real de pago, y puede ser menor que lo que te ofrece el banco.

Si no tenés claro a dónde se va tu plata cada mes, te recomendamos empezar por armar un presupuesto familiar. Y tené en cuenta que la cuota no es lo único que importa: compará el costo financiero total (CFT), que incluye intereses, comisiones, seguros e impuestos.

Cómo aumentar el monto aprobado de forma sana

Si necesitás un poco más de lo que te ofrecen, estas son formas razonables de mejorar tu perfil sin caer en un sobreendeudamiento:

  • Cancelá o reducí deudas chicas antes. Liberar una cuota o bajar el saldo de la tarjeta amplía tu margen.
  • Mantené tus pagos al día. Un historial limpio mejora tu calificación con el tiempo.
  • Acreditá todos tus ingresos. Si sos monotributista, tener la facturación y los movimientos ordenados ayuda.
  • Consultá en el banco donde cobrás el sueldo. Suelen tener más información sobre vos y a veces ofrecen mejores condiciones.
  • Sumá un codeudor solvente, si la entidad lo permite y la otra persona entiende el compromiso que asume.
  • Aportá un anticipo mayor si el crédito es para comprar algo, así necesitás pedir menos.

Lo que no conviene es estirar el plazo al máximo solo para que la cuota entre, ni pedir préstamos en varias entidades a la vez para juntar el monto: terminás pagando mucho más y con varias cuotas encima. Si es tu primera vez, leé también nuestra guía para pedir tu primer crédito.

Preguntas frecuentes

¿Qué porcentaje de mi sueldo puede ser la cuota de un préstamo?

Los bancos suelen aceptar que la cuota no supere aproximadamente entre el 25% y el 35% del ingreso neto. El porcentaje exacto depende de cada entidad, del tipo de crédito y de tu perfil.

¿Se toma el sueldo bruto o el neto?

En general se toma el neto, es decir, lo que efectivamente cobrás después de los descuentos. Por eso conviene hacer tus cálculos con ese número.

¿Si tengo otra deuda me pueden dar un préstamo?

Sí, siempre que la suma de las cuotas no supere el límite de la entidad y que no tengas atrasos. La cuota que ya pagás se descuenta de tu margen disponible.

¿Cuánto me prestan si cobro $1.000.000?

Depende de la tasa, el plazo y tus otras deudas. Con una cuota máxima del 30% tendrías $300.000 por mes para la cuota; el capital que eso representa varía según la oferta concreta de cada entidad. En el ejemplo ilustrativo de la tabla, rondaría los $4.140.000 a 24 meses.

¿Conviene pedir el máximo que me aprueban?

No necesariamente. Pedí solo lo que necesitás y asegurate de que la cuota entre cómodamente en tu presupuesto, dejando margen para imprevistos.

Conclusión

Para saber cuánto préstamo podés pedir según tu sueldo, partí de tu ingreso neto, calculá una cuota máxima de entre el 25% y el 35%, restá las cuotas que ya pagás y convertí ese número en capital según la tasa y el plazo. Recordá que el tope del banco no siempre coincide con lo que tu presupuesto aguanta. Verificá las condiciones vigentes con cada entidad, compará el CFT y elegí el monto que puedas pagar con tranquilidad hasta la última cuota.